jueves, 25 de octubre de 2012

Encuentro de Matrimonios



¿Qué es un Encuentro de Matrimonios?
Es un la invitación a matrimonios de distintas edades a que puedan reflexionar en pareja, es regalarse un tiempo de encuentro, es tomarse un descanso, un momento para el dialogo y la introspección de cada matrimonio.

¿Quiénes somos?
Somos un equipo formado por 6 matrimonios (con las mismas vivencias que ustedes) y  un sacerdote, que hace meses venimos preparando este encuentro junto al padre Carlos Avellaneda. 

¿De qué se trata el Encuentro?
Es un Encuentro Católico cuyo objetivo es que cada pareja tenga un encuentro entre ellos y con Dios. No hay que poner en común con los otros matrimonios las conclusiones o vivencias de cada matrimonio. Es una jornada intensa para profundizar en la Fe como proyecto de vida.  Dura un día y consiste en diversas actividades como ser charlas, momentos de reflexión, compartir el almuerzo en comunidad con los otros matrimonios, oración, descanso de la rutina y ante todo tiempo para la pareja.


¿Por qué un día diferente?
Es un momento ideal para “frenar la pelota” y “distanciarte de lo habitual” de la realidad que te rodea, en especial del mundo agitado de hoy. Es probablemente uno de los pocos momentos que tengas para realmente invertir tiempo en algo importante (para vos y tu pareja). Un lugar apartado para realizar distintas actividades y pensar en temas importantes que en el día a día les es difícil hacer.

Participantes:
matrimonios
Edad sugerida:
todas las edades
Fecha:
10 de Noviembre (comienza a las 9 hs y finaliza a las 19:30 hs)
Lugar:
Consultas e Inscripciones:

Casa de Retiro Monseñor Aguirre (Santa Rosa 2341,Victoria)
Catalina Gallelli cgfelicitato@febicom.com.ar  mov: 15-3041-8033
Pato Jacquet  jacquetpatricia@hotmail.com     mov: 15-6938-7505

                  Entretiempo Pacheco Tigre

domingo, 5 de agosto de 2012

Oportunidad X


Esta foto refleja la alegría vivida en el retiro Oportunidad X.
Es increíble el modo en que Jesús puede transformar rostros cansados, tristes y agobiados en sonrisas sinceras. Si observamos detenidamente hasta en la foto estuvieron presentes los principales protagonistas.

lunes, 25 de junio de 2012

Entretiempo XXV

     Este fin de semana, 47 buscadores de oro, salieron dispuestos a tolerar el barro, con tal de buscar y compartir lo que encontraron estas últimas 48 hs. junto a Cristo.
    Alguna imagen para recordar esas horas jugosas compartidas.


¡Milagro de bi-locación!: el P. Georgie y Héctor se turnan para sacar las fotos y están juntos en la misma foto!



Reencuentros después de más de 30 años. No sólo entre ex-rugbiers o ex-compañeros de colimba, sino también con Jesús.

domingo, 15 de abril de 2012

CICLO DE CHARLAS ABIERTAS 2012 del Instituto Divino Maestro y Teologanda

El Instituto Divino Maestro y Teologanda invitan al ciclo

PROFUNDIZAR JUNTOS/AS ITINERARIOS DE ENCUENTRO CON JESUCRISTO
"Redescubrir el camino de la fe para iluminar la alegría y el
entusiasmo renovado del
encuentro con Cristo". (Porta fidei 2)

TODAS LAS CHARLAS SON A LAS A LAS 19.30

23 de abril
“¿Por qué la fe en Jesús es Noche oscura para nuestro corazón?”
MARCELA MAZZINI

28 de mayo
Ustedes:¿quién dicen que soy yo? (Mt 16,16)
El misterio de la encarnación, clave de la existencia cristiana
ANDREA SANCHEZ RUIZ WELCH

25 de junio
Fe y seguimiento, el sendero del Misterio Pascual
NANCY RAIMONDO

30 de julio
¿Dónde encontramos hoy a Jesucristo?
Reflexiones desde el Documento de Aparecida
CAROLINA BACHER

27 de agosto
Las curaciones: revelación de una presencia. Mujeres y
varones buscando salud
GLORIA LADISLAO

24 de septiembre
"Maestro,¿qué he de hacer de bueno para conseguir la vida eterna?"
( Mt19,16) Cristo como modelo del obrar moral
PAULA CARMAN

29 de octubre
Dos carismas: Teresa de Avila-Chiara Lubich-
Nosenseñan, nos transmiten caminos para el Encuentro con Jesús
NORA ORTEGA

ENTRADA LIBRE - CONTRIBUCIÓN SUGERIDA: $20
Confirmar asistencia por teléfono o mail.
De Lunes a Viernes de 16 a 20 hs.
25 de Mayo 337 San Isidro
Teléfono: 4575-4222
institutodivinomaestro@yahoo.com.ar

martes, 28 de febrero de 2012

Entretiempo en lo de Olga


    ¡Gente rara estos de Entretiempo! Un día espectacular de sol, y en vez de irse a navegar, jugar golf o ir a una pileta, prefieren palear cemento, pasar cables, poner membranas y chapas, poner cerámicos o colgar muebles.
    Todo eso y mucho más hizo esta "cuadrilla" de hombres en la mitad de su vida, (y varios más que no estaban al momento de la foto, empezando por el "Director de Obra": Santiago Ruiz Luque), que compartimos lo que cada uno sabía y podía hacer, para darle una ayuda a Olga, la señora que trabaja en la casa de los curas en el Marín, y que por un incendio se le había deteriorado la casa (que ya de por sí era muy precaria de antes).
   Algunos fuimos 1 día, otros 3 y otros 6. Algunos solos, otros en pareja o en familia. Había "de nuestra edad" (mitad de la vida pero bien mantenidos), jóvenes, y chicos. Fue tanto lo que se hizo en ese corto tiempo, que no se puede creer. Resultado: una casa más digna, una mujer sencilla que sonreía diciendo: "Yo me siento muy querida, por mucha gente que ni me conocía", una tarea compartida con amigos, entre buen humor y alegría, y un regreso a casa físicamente cansados (al día siguiente, peor), pero también con una sonrisa.
    Las "chicas" de Oportunidad, conste, también estuvieron a la par, (sólo que como los que hacemos el blog somos los hombres, no se organizaron tanto como para sacarse la foto).

domingo, 19 de febrero de 2012

22 de febrero: Miércoles de Ceniza. ¿Para qué ayunar?

            Este miércoles comienza la Cuaresma. Siendo uno de los únicos dos días al año (junto al Viernes Santo) en los cuales la Iglesia pide a los fieles que hagan ayuno y abstinencia, es bueno preguntarse, “¿Qué sentido tiene el ayuno?”.


Recordemos que los evangelistas relatan en varias oportunidades, que Jesús ayunaba y recomendaba hacerlo para progresar en la vida espiritual, como leemos en estos pasajes:
            “Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó de las orillas del Jordán y fue conducido por el Espíritu al desierto, donde fue tentado por el demonio durante cuarenta días. No comió nada durante esos días, y al cabo de ellos tuvo hambre. El demonio le dijo entonces: «Si tú eres Hijo de Dios, manda a esta piedra que se convierta en pan». Pero Jesús le respondió: «Dice la Escritura: "El hombre no vive solamente de pan"».”  (Lc. 4, 1-4)

“Cuando ustedes ayunen, no pongan cara triste, como hacen los hipócritas, que desfiguran su rostro para que se note que ayunan. Les aseguro que con eso, ya han recibido su recompensa. Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro, para que tu ayuno no sea conocido por los hombres, sino por tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.” (Mt. 6, 16-18)

El Señor también indica el ayuno como forma de fortalecerse en la fe y en el servicio al Reino de Dios: “Y les dijo: Este género (de espíritus inmundos)  con nada puede salir, sino con oración y ayuno.” (Mc. 9, 29, aunque en otras versiones fueron eliminadas las palabras “y ayuno”)

            “Un día en que los discípulos de Juan y los fariseos, fueron a decirle a Jesús: «¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacen los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos?». Jesús les respondió: «¿Acaso los amigos del esposo pueden ayunar cuando el esposo está con ellos? Es natural que no ayunen, mientras tienen consigo al esposo. Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.”  (Mc. 2, 18-20)

            Notemos como es claro que Jesús daba por sentado que, como él, sus discípulos iban a mantener esta profunda tradición espiritual del pueblo judío. No les dijo "Si alguna vez ayunan…” ni “Quizás después ayunen…”, sino “Cuando ayunen…” y “Ayunarán”.

            Mucho antes de Jesús, los hebreos ayunaban dos veces a la semana, los miércoles y los viernes, (Lc. 18, 12). También como expiación y purificación, ante graves dificultades o amenazas, en arrepentimiento y para evitar castigos, ante decisiones y actos importantes, ante duelos o desastres, (como los ninivitas en Jonás 3, 5-10).

            Los primeros cristianos continuaron los dos días de ayuno (los miércoles y los viernes). Algunos ayunaban el sábado, en preparación para el Día del Señor, cuando comulgaban. En Semana Santa se ayunaba semanas enteras. En las comunidades religiosas el ayuno sigue siendo una práctica común hasta hoy día, y en algunas comunidades de laicos también, pero a la generalidad de sus fieles, la Iglesia actual sólo les requiere sólo dos días de ayuno mencionados.
            Curiosamente, la palabra “desayuno”, se refiere justamente a la comida que se recibía después de la Santa Misa, ya que desde la medianoche anterior se ayunaba como forma de respeto a la Eucaristía. Hoy la Iglesia pide un ayuno eucarístico de sólo una hora.
            En muchas apariciones marianas (La Salette, Lourdes, Fátima y últimamente en Medjugorje), en sus mensajes, María insiste en la importancia de la oración y de la penitencia (una de cuyas formas es el ayuno). Sus mensajes en Medjugorje insisten específicamente en el ayuno, detallando las razones y la forma correcta de hacerlo, siempre vinculado a la oración (Rosario).

“¿Para qué sirve?”
El ayuno nos desprende el corazón de las cosas que nos atan a las preocupaciones del mundo, la oración nos une más a Dios. Así el ayuno nos da una nueva libertad del corazón y de la mente. Es un llamado a la conversión dirigido a nuestro cuerpo, que nos libera de las cosas materiales (externas a nosotros) y también de las pasiones (dentro de nosotros). Por eso el ayuno nos da libertad.
            Si lo que se requiere para transformar la disposición de nuestro corazón y de nuestra mente, es el regreso absoluto y radical a Dios, el ayuno facilita ese retorno, sirviendo a esta conversión.
            Para este regreso radical a Dios, es imprescindible la oración, que aumenta su calidad y se vuelve libre si se la combina con el ayuno. A su vez, ayunar es difícil, y a veces doloroso. Sólo la ayuda de la oración nos permitirá realizarlo sin descargar nuestra incomodidad física como malhumor e impaciencia hacia los que nos rodean.

            El ayuno nos asegura una fortaleza dinámica de nuestro espíritu. Es el medio más eficaz para detectar en nuestro corazón la predisposición a la autosuficiencia (y la soberbia). Nos ayuda a aferrarnos más a la voluntad de Dios, a comprenderla mejor y por lo tanto a comprendernos mejor a nosotros mismos. “Permite al hombre demostrar, fortalecer y estabilizar su autocontrol. Mientras el hombre no sea el amo de sí mismo, no será capaz de abandonarse completamente en manos de Dios.” (L. Rupcic)

            Cuando “no tenemos tiempo” para la oración, en realidad manifestamos la falta de la necesidad de Dios, de encontrarnos con Él a través de la oración. Cuanto más aferrados estemos a las cosas materiales, menos tiempo tendremos para la oración y más tenderemos a la autosuficiencia y el ateísmo práctico. El ayuno pone las cosas bajo la perspectiva correcta. Lentamente nos hace percatar nuestras necesidades más profundas del corazón, que ni el mundo entero puede satisfacer: nos abre a la convicción de la necesidad de Dios. El vacío físico del ayuno nos hace concientes de nuestro “hambre” espiritual y de nuestra necesidad; experimentamos nuestra dependencia de un Dios que nos hace libres.
            Necesitamos ayunar para crecer en la oración y para orar desde el corazón, y necesitamos orar para ayunar mejor.
            Un corazón que reconoce más su necesidad de la amistad de Dios, podrá escuchar más fácilmente su Palabra. El día de ayuno es un día para aprovechar para leer las Escrituras y saborear sus enseñanzas con mayor facilidad. También se aprovecha más la Adoración Eucarística.
            Por el ayuno, nuestros corazones se vuelven más puros, reconocen mejor lo que necesitan y lo que es innecesario, distinguen más lo esencial de lo accesorio. Nos libera interiormente y facilita nuestro encuentro con Dios y con las personas (reconciliación).
El desapego a las cosas también disminuye nuestra conflictividad. Nos transforma en un pueblo peregrino, que busca a Dios y que tiene una nueva libertad, una motivación, (la esperanza de encontrarse con el Señor), y que está con el corazón abierto a las necesidades (espirituales y materiales) de los demás.
            Eso si, si ayunamos, hagámoslo “desde el corazón”, como lo pide María. No como un formalismo con el cual se cumple, como el fariseo de Lc. 18, 9-14, que efectivamente ayunaba al pie de la letra, pero no por amor, sino por autosuficiencia.

“Pero, ¿no se pasó de moda ya? ¿no es que la Iglesia ya no le ve utilidad?”
            La Iglesia recomienda el ayuno (cf. Canon 1249) como ayuda al dominio de las pasiones y como forma de arrepentimiento y reparación de los pecados. El ayuno siempre ha sido y sigue siendo parte de la ascética católica. No fue rechazado, como dicen algunos, por el Concilio Vaticano II, sino que se dejó de imponer obligatoriamente, más allá de su mínima expresión (2 días al año y una hora antes de comulgar), lo que evita el fariseísmo, y asegura que los fieles al menos tengan la oportunidad de experimentarlo alguna vez. De ninguna manera perdió su valor. De la misma manera que la Iglesia pide que cada creyente se confiese y comulgue al menos una vez al año, es obvio que nadie que quiera tener una fe viva, plena y que crece, se conformará con ese mínimo de los mínimos.

            En Medjugorje, María pide ignorar ese mínimo y hacer un retorno al ayuno, haciéndolo 2 días a la semana (miércoles y viernes) “a pan y agua” (“la mejor manera de ayunar”, según ella lo enseña). Esto es, no que no se ingiera ningún alimento, sino que se debe ingerir (sólo) pan y agua. Pero debe ser progresivamente y adaptándose a cada situación. En sus mensajes el ayuno no se limita a la Cuaresma, sino como un hábito permanente, siempre asociado al rezo del Rosario, a la penitencia y a la caridad.

            Hay una fuerte relación entre el ayuno y la Eucaristía. Todo lo que Dios Padre hizo con respecto al maná y lo que Jesús hizo con respecto al pan, buscó prepararnos para el Pan del Cielo. El ayuno nos desapega de nuestro plato de comida para darle más importancia a nuestro alimento primordial, que es Dios mismo. Debemos padecer hambre corporal para tomar más conciencia de la presencia en nuestro cuerpo de esa pequeña partícula de Pan del Cielo. Así el ayuno purifica nuestro corazón y nos impulsa a recibir la Comunión.

“Yo no puedo, no es para mí.”
            Todos somos llamados a orar, ricos, pobres, jóvenes, viejos, nadie está exento, aunque no todos tenemos que orar igual, sino cada uno de acuerdo a su situación, personalidad, educación, cultura, etc.. Lo mismo vale para el ayuno. Salvo muy raras excepciones de causa médica, todos estamos llamados a ayunar.  Si Jesús espera eso de nosotros, si María en sus apariciones nos lo pide, ¿qué nos hace pensar que no lo necesitamos o que no será en nuestro provecho?

“Yo no ayuno pero hago una obra de misericordia.”
Últimamente se escucha eso seguido: nos proponemos reemplazar el ayuno por una obra de misericordia, pero en realidad una no reemplaza al otro. Ambas son necesarias. Aún más: las obras de misericordia suelen ser consecuencia del ayuno y la oración.
Comemos carne los viernes de Cuaresma, ignoramos el ayuno del Miércoles de Ceniza y del Viernes Santo, y nos proponemos reemplazarlos por la famosa obra de caridad. ¿La hacemos alguna vez?

            El ayuno, asociado a la oración, profundiza nuestra relación con Dios y con el prójimo, por eso son dos de los pilares de nuestra vida de fe, permitiendo que otros aspectos de esta permanezcan vitales. El ayuno nos hace capaces de vivir de acuerdo a la voluntad de Dios en cualquier circunstancia. Hace que la voluntad de Dios se nos vuelva más claramente reconocible y que nos sea más difícil perderla de vista.
Paradójicamente, el resultado de la debilidad física es la purificación y el fortalecimiento del espíritu y la apertura de un espacio en su corazón, abierto a Dios y al prójimo. En su ayuno en el desierto, Jesús encontró la fortaleza para vencer la tentación de Satanás, que intentaba apartarlo de la voluntad del Padre.

Por otro lado, el ayuno maximiza la fuerza de nuestra oración. Dios escuchará con mayor beneplácito las oraciones de quien testimonia su fe y su confianza en él expresando su pedido asociado al ayuno. El ayuno es orar con el cuerpo.
Quienes son asiduos en la oración y el ayuno alcanzarán una confianza absoluta en Dios, obtendrán la reconciliación y el perdón y servirán a la paz, ya que esta sólo prospera en los corazones de las personas capaces de perdonar y de amar a quienes los han lastimado. El efecto no se limita a nosotros mismos, sino que nos abren a nuevas dimensiones en nuestra comunión con Dios y con los demás, para que encontremos la alegría en Él y en nuestro prójimo, y promovamos el surgimiento de las condiciones necesarias para nuestra felicidad y de la humanidad toda.
¿Quién se anima a hacer la prueba?

lunes, 6 de febrero de 2012

Para tener en cuenta: retiro del P. Gerardo Soding


Del 9 al 11 de marzo de 2012,

el P. Gerardo Soding predicará
un retiro enfocado en la Cuaresma.


Costo: $300.
Informes: casaderetiro@gmail.com

lunes, 26 de diciembre de 2011

Infinita desproporción

 “Al principio existía la Palabra,y la Palabra estaba junto a Dios,y la Palabra era Dios.  Al principio estaba junto a Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.” (Jn. 1, 1-3)

“…en él fueron creadas todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra, los seres visibles y los invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades: todo fue creado por medio de él y para él.” (Col. 1, 16)

“…se anonadó a sí mismo, tomando la condición de servidor…” (Flp. 2, 7)


INFINITA DESPROPORCIÓN

El que era TODO, se hizo NADA.
Se despojó de su TODO, y se vistió de nuestra NADA.
A nosotros, que no merecíamos NADA, se nos regalo TODO.
Quién de nosotros no necesitaba NADA, se nos brindó él TODO.
Así, los que somos NADA, pero que necesitamos TODO, al recibirlo, sólo podemos ofrecerle nuestra NADA, al tiempo que, de lo que necesitamos, él nos lo ofrece TODO.

Contemplemos con un corazón humilde, rebosante de alegría y de agradecimiento, esta infinita desproporción.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Navidad 2011

“Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” (Rom. 8, 31)



¡Celebremos!
¡Tenemos motivos para la alegría!: ¡Un Niño-Dios que verdaderamente estará con nosotros, que estará entre nosotros, que estará en nosotros!
Si Dios nos ama tanto como para compartir nuestra misma humanidad, sin saltearse ninguno de sus dolores, ¿qué puede quitarnos la alegría de su compañía?

¡Que vivamos una Santa Navidad!

domingo, 11 de diciembre de 2011

Convivencia de mujeres de "Oportunidad" (8/12/11)

“Dios tiene esperanza en nosotras, porque de nuestra respuesta depende una partecita de esa historia de Salvación.” 




domingo, 4 de diciembre de 2011

El Extraño

Unos cuantos años después que yo naciera, mi padre conoció a un extraño, recién llegado a nuestra pequeña población.
Desde  el principio, mi padre quedó fascinado con este encantador personaje, y  enseguida lo invitó a que viviera con nuestra familia. El extraño aceptó y desde entonces ha estado con nosotros.
Mientras yo crecía, nunca pregunté su lugar en mi familia; en mi mente joven él ya tenía un lugar muy especial. Mis padres eran instructores complementarios. Mi mamá me enseñó lo que era bueno y lo que era malo y mi papá me enseñó a obedecer. Pero el extraño era nuestro narrador.
Nos mantenía hechizados por horas con aventuras, misterios y comedias.
El siempre tenía respuestas para cualquier cosa que quisiéramos saber de política, historia o  ciencia. ¡Conocía todo lo del pasado, del presente y hasta podía predecir el futuro!
Llevó a mi familia al primer partido de fútbol. Me hacia reír, y me hacía llorar.
El extraño nunca paraba de hablar, pero a mi padre no le importaba.
A  veces, mi mamá se levantaba temprano y callada, mientras que el resto de
nosotros estábamos pendientes para escuchar lo que el extraño tenía que decir, pero
ella se iba a la cocina para tener paz y tranquilidad. (Ahora me pregunto si ella habrá rogado alguna vez, para que el extraño se fuera.)
Mi padre dirigió nuestro hogar con ciertas convicciones morales, pero el extraño nunca se sentía obligado para honrarlas.
Las  blasfemias, las malas palabras, por ejemplo, no se permitían en nuestra casa, ni por parte de nosotros, ni de nuestros amigos o de cualquiera que nos visitase. Sin embargo, nuestro visitante de largo plazo, lograba sin problemas usar su lenguaje inapropiado que a veces quemaba mis oídos y que hacia que papá se
retorciera y mi madre se ruborizara.
Mi papá nunca nos dio permiso para tomar alcohol. Pero el extraño nos animó a intentarlo y a hacerlo regularmente. Hizo que los cigarrillos parecieran frescos e inofensivos, y que los cigarros y las pipas se vieran distinguidas.
Hablaba libremente (quizás demasiado) sobre sexo. Sus comentarios eran a veces evidentes, otras sugestivos, y generalmente vergonzosos.
Ahora sé que mis conceptos sobre relaciones fueron influenciados fuertemente durante mi adolescencia por el extraño.
Repetidas veces lo criticaron, mas nunca hizo caso a los valores de mis padres, aún así, permaneció en nuestro hogar.
Han pasado más de cincuenta años desde que el extraño se mudó con nuestra familia. Desde entonces ha cambiado mucho; ya no es tan fascinante como era al principio. No obstante, si hoy usted pudiera entrar en la casa de mis padres, todavía  lo encontraría sentado en su esquina, esperando por si alguien quiere escuchar sus charlas o dedicar su tiempo libre a hacerle compañía...

¿Su nombre? Nosotros lo llamamos... ¡Televisor!
Ahora tiene una esposa... ¡que se llama Computadora!, que es de una comunidad que se llama Internet. Tuvieron un hijo, ¡que se llama Celular!, con el agravante que el nieto pinta ser el peor de todos, ¡el Smartphone!

Amigos, no dejemos que estos extraños hagan ruido y nos distraigan. Que en este Adviento podamos estar atentos, expectantes y en silencio, no sea cosa que calladamente se esté acercando un Dios amigo, cercano y conocido y nosotros, hipnotizados por las imágenes y los sonidos de estos extraños, no lo estemos invitando a nuestras casas y a nuestros corazones.



viernes, 18 de noviembre de 2011

Entretiempo: testigos que acompañamos al encuentro con Cristo



En Mayo leí esta noticia (que aquí resumo y en la cual resalto algunas palabras):


En el acompañamiento en la fe, redescubrir al padrino y a la madrina  
ROMA, viernes 27 de mayo de 2011 (ZENIT.org).- Se vuelven a valorar “figuras tradicionales antiguas” como el padrino y la madrina proponiéndolos como los “tutores” en el recorrido de acompañamiento en la fe.
“El proceso educativo – recordó monseñor Marcello Semeraro, obispo de Albano y presidente de la Comisión episcopal para la Doctrina de la Fe, citando las directrices pastorales para la década 'Educar en la vida buena del Evangelio' – es eficaz cuando dos personas, el educador y el educando, se encuentran y se implican profundamente” ya que en el centro de la experiencia cristiana hay “no una decisión ética sino el encuentro con una Persona que es Cristo”.
Para esto, siempre desde los grupos de estudio, ha surgido la importancia del “valor testimonial en la transmisión de la experiencia de la fe -ya afirmada por Pablo VI en la encíclica Evangelii nuntiandi con la incisiva expresión 'el mundo necesita más testigos que maestros' – limitado al sentido de una parroquia acogedora y que testifique con alegría”.
Tanto más para los llamados “reiniciados” de los que ha hablado el cardenal Angelo Bagnasco, presidente de la CEI en la apertura de la asamblea, es decir “adultos -explicó Semeraro- que por razones distintas, si no han repudiado, han abandonado la vida de fe por la que todavía conservan una nostalgia que los induce a reiniciar la vuelta en la comunidad eclesial”.
“Es muy importante para ellos -comentó el presidente de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, el anuncio y la catequesis de la CEI- que no encuentren el mismo ambiente que los empujó a irse”.
Junto a los “reiniciados”, surge la realidad de los catecúmenos, es decir “adultos que piden convertirse en cristianos”. “La experiencia evidencia – explicó monseñor Semeraro – que casi el 50% de los que piden iniciar el camino de preparación a la fe no son personas que se han ido de otras religiones, sino personas nacidas en el territorio de nuestras diócesis”.
Los que hacen que surja esta petición son “la cercanía de una amigo, novia, compañero de escuela, una experiencia de voluntariado: como prueba de lo imprevisible de los caminos de Dios más allá de nuestros esfuerzos”.
Todas estas personas pueden desarrollar un trabajo de acompañamiento en la fe como “a menudo hacen los abuelos, que constituyen el eslabón generacional con la fe de los padres, impedidos por los ritmos de trabajo”. También porque “los abuelos de ahora no tiene la barba blanca, sino que son jóvenes también ellos”.
Juntos debemos conjurar el riesgo de que “exista sólo la introducción a la fe y no el acompañamiento”. 

Esta idea del encuentro personal con Cristo, me hizo pensar en que casi todos hemos reactualizado nuestro encuentro con Cristo y hemos visto surgir en el ET tanto catecúmenos como, sobre todo, muchos "reiniciados", que quizás en un ET "re-descubren" con alegría a Jesús. Estos "reiniciados" son casi diría el target más específico y satisfactorio del ET.

Creo que eso nos crea, a todos los que hemos estado en algún retiro o en algún equipo, la gran responsabilidad de:
1) crear un ámbito acogedor, testimonial y de alegría, (como suele darse durante los ET, y por eso es tan atractivo para tanta gente),
2) sostener el acompañamiento y el testimonio, no sólo durante, sino sobre todo después del ET. 

¿Cómo podemos seguir acompañando? Ofreciéndonos para integrar algún equipo, para coordinar futuros grupos de profundización , o para colaborar en la organización de las reuniones, Adoraciones, etc., (o el día de mañana, de cualquier otra actividad que aporte continuidad, cercanía, acompañamiento, pertenencia, etc.), en definitiva, a animarse a asumir alguna de esas responsabilidades que, no sólo son gratificantes y enriquecedoras para uno, sino que es un aporte muy valioso para aquellos que quizás no cuenten con otros ámbitos en los cuales seguir vinculados y alentados en el camino de la fe. También los invito a que tengamos siempre abierta la atención a qué otras formas de continuidad pueden surgir de esta comunidad de testigos/reiniciados. Estar atentos a escuchar que pide o que ofrece la gente.

Recemos para que los ET sigan siendo ámbitos de acogida, testimoniales y de alegría de la fe, y que generen a los que a asisten a los retiros, (como lo genera en los integrantes de cada equipo) un acceso a una cercanía y un acompañamiento personal, testimonial, continuado, desafiante, entusiasmante, y un ámbito de pertenencia eclesial, del cual nadie que lo necesite se sienta privado.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Ley del Aborto... otra vez

Queridos amigos:

  No podemos tener una actitud indiferente cuando en nuestro país se está intentando imponer la legalización del aborto, una manera de pensar y de vivir tan lejos de lo que Jescucristo enseña, que va a acarrear tanta muerte, tanto dolor, tanta violencia contra el más inocente e indefenso de todos (el niño antes de nacer), y que tanto daño nos va a hacer como sociedad (como lo muestra la triste experiencia europea, en la que estas leyes contribuyeron tanto para la disgregación de la familia y la sociedad, en países en los que estas instituciones estaban relativamente saludables hasta hace unas pocas décadas). 
  En obediencia a Cristo, y por agradecimiento y respeto a su Cruz y su Pasión, tómense medio minuto para completar este petitorio online. 
  Además, tengamos bien presente durante este tiempo (y en toda otra ocasión similar), en nuestras oraciones, rezar por la preservación de la vida cristiana y del orden natural de la familia, tanto en la vida como en la legislación, pidiéndole al Señor, por mediación de su Santa Madre, que nunca permita la legalización del aborto en nuestro país.
  
   Para firmar el petitorio, hagan click en: http://www.yocreo.com.ar/petitorio_por_la_vida.html .

   Por otro lado, Infobae está haciendo una encuesta, así que hagamos valer nuestra opinión. Para esto hay que ingresar a  http://www.infobae.com/encuestas/5027-resultado .

   Como excepción, (porque realmente lo justifica), compartan esta información mandando mails a a la mayor cantidad posible de gente.

jueves, 20 de octubre de 2011

¡El Espíritu se refleja en éstos rostros!




Demos gracias al Espíritu Santo, que éste fin de semana de Retiro nos permitió dejar aflorar nuestra riqueza interior y vivamos cada día como una nueva Oportunidad de nacer de nuevo, para seguir renaciendo a una vida más bella y más buena.
¡Que el  Espíritu nos fecunde con su Gracia para que sea posible, cada día, desarrollar todos los Dones que ha puesto en nosotras!

El Equipo de Oportunidad IX